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2003-09-17

Espacio vital
Hace unos días la asociación ecologista Adega solicitó a uno de los museos científicos de mi pueblo que retirase una exposición de animales venenosos, fundamentalmente serpientes, aduciendo que los bichos vivían en unas condiciones que, supongo, les parecían infrahumanas. No tienen espacio para moverse y los terrarios están sucios, decían, es necesario liberar esos animales en su medio natural. Lástima que las serpientes en cuestión, nacidas y criadas en cautividad, no tengan más medio natural que el que le proporcionan sus cuidadores humanos, que de paso las alimentan puesto que carecen de las herramientas necesarias para cazar, esconderse y hacer las cosas que hacen las serpientes nacidas en selvas, bosques y desiertos. Queda para otro momento la discusión sobre el valor pedagógico de mostrar la belleza, complejidad y ?prodigiosa animalidad? de estos reptiles a ciudadanos del mundo que, por defecto, vienen equipados con un odio tenaz hacia los seres que se arrastran y llevan los incisivos colmados de muerte. Conste, sin embargo, que fui a verlas y me pareció que estaban limpias, bien alimentadas y bastante tranquilas, aunque supongo que esa tranquilidad tiene más que ver con su naturaleza que el frenesí de mordiscos, acechanzas y coitos que nos muestran los documentales sobre el tema. Al fin y al cabo, no necesita el mismo espacio para sentirse cómoda una víbora del Gabón que un visón o un guacamayo de similares dimensiones. Hago constar en este sentido que durante el mes de agosto alimenté a una araña de jardín con moscas cazadas al vuelo (humilde aportación a la evolución de las especies de este demiurgo amateur) sin que la condenada mostrase mayor interés por abandonar la red tensada entre el portarrollos de papel higiénico y la base del bidé. Sea pues el tema de hoy el espacio vital que necesitan los individuos de cualquier especie para llevar una vida confortable. Los alemanes de comienzos del siglo pasado, o los estadounidenses de éste, por ejemplo, se veían y se ven asfixiantemente constreñidos dentro de las apretadas fronteras de sus respectivos terrarios, lo que les ha llevado y les lleva a dispersarse por el mundo en busca de la ampliación de su hábitat histórico.

posted by vendell 02:16

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