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2004-01-07

Poder popular
SSMM los padres me han echado un libro. Un libro de pensamiento, que diría uno de nuestros lectores habituales cuyos comentarios, por cierto, siguen siendo tan bienvenidos como siempre. El libro en cuestión es ¿Qué es la democracia?, de Giovanni Sartori, a quien ya conocía de los tiempos de iniciación en el multiculturalismo, y volví a encontrar en las morbosas e interesantes recomendaciones que el exministro y presidente del Consejo de Estado, Romay Beccaría, hace en Lecturas para estos tiempos.

Demasiados encuentros como para no aclarar el misterio, así que hete aquí que allí me encontraba yo, en inmejorable compañía, feliz con mi libraco, dispuesto a picar aquí y allá disfrutando como se disfruta en las tascas donostiarras, cuando abriendo una página al azar leo:

Se puede presumir que el interés público es aquel que los hombres escogerían si vieran claramente, pensaran racionalmente y actuaran desinteresadamente.
Walter Lipfmann


Comprenderán que el libro se haya pasado el resto de la tarde abandonado sobre una mesa, observado por un tipo que plancha mientras lo mira con recelo.
Eso sí, mañana iré a trabajar hecho un pincel.
posted by vendell 06:02

11 Comments


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Comentarios

1
De: Martin Pawley Fecha: 2004-01-07 06:52

No sé, no sé. Parecía interesante, pero no hay nada como una recomendación de Romay Beccaría como para que se me baje la líb(r)ido.



2
De: Vendell Fecha: 2004-01-07 07:08

Pawley, no desestime la lucidez de la reacción.



3
De: Descalza Fecha: 2004-01-07 08:15

Pobre libro ahora tendra un trauma...je



4
De: R Fecha: 2004-01-07 08:26

¿Qué problema hay en esa cita para dejar de leer un libro?



5
De: el paseante Fecha: 2004-01-07 17:24

Pregúntele a cualquiera si le parecería de interés público construir un centro de rehabilitación de toxicómanos al lado de su casa y ya verá que respuestas más claras, racionales y desinteresadas obtiene.



6
De: Vendell Fecha: 2004-01-08 01:50

Ante estas cosas dudosas, no cabe sino preguntarse... ¿pero quién sale beneficiado? Porque la filosofía, como crimen que es, también tiene sus móviles.

blablablá, porque el progreso exige... ¿progreso de quién? Blebleble, es que el interés público obliga... ¿interés público de quién?



7
De: JR Fecha: 2004-01-08 02:14

Por lo menos, leer a Sartori no nos deja indiferente, que ya es suficiente mérito. Un poco de reflexión no nos viene mal.

Saludos.



8
De: el paseante Fecha: 2004-01-08 16:19

Es que el interés público no es algo que se pueda definir de forma genérica, sino que se deberá apreciar en cada caso particular.
Además no hay que olvidar que en la naturaleza el equivalente del interés público sería la selección natural,y sólo esto debería hacernos subir la guardia.



9
De: Vendell Fecha: 2004-01-08 20:10

Interés público: ¿interés de la mayoría? ¿Interés de acuerdo a criterios establecidos arbitrariamente? ¿Establecidos por consenso? ¿Acaso interés de acuerdo a criterios objetivos, sea eso lo que sea? ¿Interés de los mejor posicionados para decidir? ¿Interés de los propietarios mayoritarios? ¿Interés subjetivo de aquellos en quienes depositamos la responsabilidad de gobernarnos? Desde luego lo de la definición genérica resulta un poco complicado.

Por otra parte, Paseante, discrepo en el símil interés público - evolución, aunque ya sé que se trata de metáfora poética que no debe ser tomada por las letras. Los sujetos de quienes emana y a quienes afecta el susodicho interés público son los ciudadanos. La evolución surge como propiedad de la materia viva, y es ajena a la voluntad de quienes la experimentan, ya sean genes, individuos o especies.



10
De: el paseante Fecha: 2004-01-08 20:52

Por eso mismo lo digo. En más de una ocasión me he pronunciado por estos lugares en el sentido de que las leyes naturales pertenecen a otro orden que las morales y políticas, y no pueden ser equiparadas sin riesgo de caer en el absurdo. El símil lo ponía porque lo cierto es que existe una inclinación a confundir ambas cosas, y de ahí lo conveniente de estar siempre en guardia. Uno de los elementos que más chirrían en los sistemas democráticos es precisamente este, porque no siempre el interés público coincide con el de la mayoría; ahora, en ese caso ¿quién decide? Lo lógico es que quien detenta el poder en ese momento. Es más la decisión que tome nunca va a poder ser totalmente discrecional, y en ese sentido es fiscalizable por los tribunales. Y en último caso, si la gente no está de acuerdo, cada cuatro años, elecciones. Así que no me discrepe tanto, que le estoy dando la razón...
;-)



11
De: Vendell Fecha: 2004-01-09 01:47

Jeje, le pinchaba a ver si nos contaba alguna cosa más sobre el caso, que le veo muy puesto. ¿Acaso no es sólo una cuestión de millones?



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