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Qué cuadro tan asombroso. No tanto por la ejecución, como por el concepto. ¿Esto será el equivalente pictórico del realismo mágico?
(jijiji estoy por ponerle uno de esos dibujos que hice de cría para el cole)
Un reflejo completamente invertido; un reflejo que miente y al mismo tiempo da una visión completa del modelo. Si lo ves en tercera persona, claro. Porque ella ve su espalda (lo cual permítame que le diga, es una p*****; una de las cosas buenas de nuestro trasero -hablo del femenino, a ustedes probablemente no les preocupa el suyo- es que no lo vemos, lo cual nos permite olvidarnos de él, salvo por piropeadores varios; y lo que no se ve, no existe. Hasta que te pruebas el bikini, claro. Ay.).
Con espejos o sin ellos, solemos acabar convirtiéndonos en aquello que los demás esperan de nosotros, en lo que somos a sus ojos. Esto puede ser bueno o malo. Depende de esas expectativas. Hay personas que te hacen mejor, porque sacan lo mejor de ti; otras, sacan lo peor. Y aún hay un tercer grupo de personas, que básicamente no sacan nada, porque se habían creado una imagen de ti que nada tenía que ver con la realidad. Y así es imposible, claro; de lo que no hay, no se puede sacar. A la gente no hace falta engañarla, ya se engaña sola. La lucidez es un bien escaso.
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