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2007-11-05

El arrobo jónico

El historiador de la ciencia Gerald Holton definió como ioinic enchantment o arrobo jónico la convicción de que bajo la caótica apariencia del mundo subyace un orden que podemos interpretar mediante un reducido número de leyes de la naturaleza. Atribuída a Tales de Mileto, esta revelación genial habría de marcar la historia de la humanidad, contribuyendo a liberar al hombre de la ceguera de la religión, la magia y el idealismo, y sirviendo de germen de la ciencia moderna. Si acaso, sus practicantes deberían aprender a reconocer sus limitaciones, una de las cuales señaló Bertrand Russell en su famosa paradoja del pollo.

El hombre que ha alimentado a la gallina todos los días de su vida, al final le retuerce el pescuezo en lugar de darle alimento, dejando ver que una perspectiva más sofisticada sobre la uniformidad de la naturaleza habría sido provechosa para la gallina.

posted by vendell 23:21

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Comentarios

1
De: Blanca Fecha: 2007-11-06 23:41

La paradoja de Russell explica muy bien por qué la ciencia hoy en día procede por hipótesis y refutaciones, más que por hipótesis y verificaciones. Es decir, la hipótesis hace una predicción (la gallina predice que mañana el hombre le dará de comer) y si el dato empírico está de acuerdo con la predicción (efetivamente al día siguiente el hombre le da de comer), la hipóteis queda momentáneamente corroborada. No obstante, el científico no ha de quedarse ahí sino que debe intentar realizar nuevos experimentos para volver a corroborar su hipótesis, o refutarla llegado el caso. La verdad científica es una verdad en construcción y no absoluta.

Por otro lado, y hablando del arrobo jónico, una de las frases dignas de pasar a la historia del pensamiento en la de Einstein en 'Ideas and opinions': "El hecho mismo de que la totalidad e nuestras experiencias sensoriales sea tal qu puede ser ordenada por medio del pensamiento [...], este hecho es algo que nunca entenderemos. Uno puede decir que 'el eterno misterio del mundo es su comprensibilidad'".
Y se trata, más precisamente, de una comprensibilidad matemática. Se podría decir que nuestras ecuaciones matemáticas entienden el mundo mejor que nosotros mismos que somos quienes hemos construido tales ecuaciones. Nos ponemos a pensar sobre el universo, urdimos modelos explicativos, y resulta que la realidad del mundo responde a esos modelos. ¿No es asombroso?

¿Por qué es comprensible el mundo? La ciencia presupone la inteligibilidad del universo, pero no la explica. La filosofía de la ciencia intenta dar cuenta de cómo se produce esta especie de solapamiento entre conocimieto científio y realidad fenoménica, pero queda impotente si uno continúa preguntando "¿por qué?"
Precisamente este "¿por qué?", es uno de los tres 'huecos' (los otros dos son el ontológico y el axiológico) por los cuales, según el cosmólogo Michael Heller, el mundo clama silenciosamente por su Hacedor, por Dios.

Por último, ¿no será pura incomprensión lo que lleva a acusar a la religión de ceguera? E. F. Scumacher, el economista autor del libro 'Lo pequeño es hermoso', lo expresó así cuando en 1957 expuso lo que el llamaba 'las tres etapas del desarrollo': El primer salto se dió cuando el hombre pasó del estado de primitiva religiosidad al del realismo científico. Este es el estado en que suele encontrarse el hombre moderno. Más tarde, no obstante, quienes se sienten insatisfechos por el realismo científico, cuyas deficiencias les resultaron patentes, descubrieron que detrás de los hechos y de la ciencia existe alga más. Esta gente ocupa un plano superios que Schumacher denomina tercer estado. El problem reside en que, a ojos del segundo estado, el primero y el tercero son exactamente iguales. En consecuencia, a los del tercer estado se les contempla como víctimas de algún trastorno mental o de una regresión a la ingenuidad de la infancia. Sólo quienes se encuentran en el tercer estado y han pasado ya por el segundo son capaces de entender la diferencia entre el primero y el tercero.



2
De: Anónimo Fecha: 2007-11-07 00:11

¿Quiere decir que los del Tercer Estado (también podría haber sido un poco más delicado ese señor, que ese nombre ya está pillado) también asisten a la Adoración Nocturna?



3
De: Lynx Fecha: 2007-11-07 07:18

Gracias por su comentario, Blanca.
Por sus comentarios, aquí y acullá.
A Vendell ya ni se lo digo ;-)



4
De: Vendell Fecha: 2007-11-07 08:51

En mi humilde opinión, la respuesta religiosa sencillamente no está a la altura de las preguntas que se hacen Schumacher y Heller. Es más, a la luz de lo que sí sabemos gracias a la ciencia, la religión tiene toda la pinta de ser una pésima respuesta.



5
De: Blanca Fecha: 2007-11-07 11:31

Sr. Anónimo, no le comprendo. No comprendo qué tiene que ver la adoración nocturna, adorar al Santísimo Sacramento durante toda la noche, con mi comentario.

Sr. Lynx, no entiendo muy bien por qué me está dando las gracias. Me ha desconcertado usted. De todos modos le respondo que de nada, hombre, de nada, you are welcome. En todod caso yo tengo muchísimo más que agradecerle a usted que usted a mí. :)



6
De: Blanca Fecha: 2007-11-07 11:53

En respuesta al Sr. Vendell, primero me permitirá usted poner mi opinión en lugar mucho más inferior que la suya; yo sé menos que usted. Esto es así, créame. :)

Segundo, verá, en el primer comentario, al hablar del 'arrobo jónico' lo que quise fue poner de manifiesto que esa revelación genial de que podemos interpretar el mundo mediante leyes de la naturaleza, no tiene por qué necesariamente conducir a 'liberarnos de la religión'. Pero no se trata de que la ciencia contribuya directamente a demostrar la existencia de Dios, porque sinceramente su discurso se mueve en otro plano distinto del que es propio para discutir cuestiones acerca de la trascendencia.

Sin embargo me llama la atención lo que leo en un libro de Alejandro Llano, filósofo y miembro de la Academia Europea de la Ciencias y Artes, "En busca de la trascendencia: encontrar a Dios en el mundo actual":

"... parece increíble que las actuales tendencias cosmológicas se compadezcan mejor con un enfoque teísta que con un planteamiento ateo o agnóstico. Entendámonos. No es que la ciencia del universo sea capaz de demostrar que Dios existe o que no existe. Más, por de pronto, se ha venido abajo la dogmática naturalista, según la cual la 'visión científica del mundo' tendría que prescindir programáticamente de Dios y de toda dimensión trascendental. No es así. Como tampoco es verdad, según pretenden alguno fundamentalistas y creacionistas, que la ciencia haya venido a confirmar los relatos de Génesis y por doquier se registre la presencia de un 'diseño inteligente', como señal de que la providencia divina está interviniendo a cada paso en los aconteceres físico. Ni lo uno ni lo otro. Pero, puestos a buscar coincidencias y conveniencias, hoy en día no pocos filósofos y científicos están de acuerdo en que la imagen teísta de la realidad presenta muchos puntos a su favor. Y esto es un suceso relativamente reciente y por ello puede resultar increíble para algunos, que todavía tienen en su imaginación el cuadro de la oposición entre una ciencia positivista y una metafísica abierta a la trascendencia."

La cuestión es que como yo no entiendo por qué la religión y la ciencia han de oponerse, no entiendo tampoco el por qué de ese empeño en 'liberar al hombre de la religión'.

Por cierto, Heller no sé si es o no es creyente, pero Schumacher se convirtió al catolicismo en 1971, después de llevar 'tonteando' con la religión desde el final de la segunda guerra mundial.



7
De: Vendell Fecha: 2007-11-08 10:29

Blanca, estoy de acuerdo en que experimentar el arrobo jónico no libera automáticamente a los individuos de la religión, pero tengo mis dudas respecto a la no intersección de los ámbitos científico y religioso. Puede que a nivel epistemológico parezcan separados, pero en la práctica diaria la interacción es muy intensa.

Por otra parte, estoy en profundo desacuerdo con el texto de Alejandro Llano, un género ya conocido en el que se exaltan aquellos aspectos de la ciencia de los que se puede extraer una interpretación metafórica que afianza la visión teísta (un clásico es tomar el Big Bang como remedo de la creación) mientras se esconden los que la cuestionan. Y son muchos más los segundos que los primeros. Resumiendo: en mi opinión religión y ciencia, en cuanto vías para obtener conocimiento del mundo (incluídos nosotros mismos) entran en confrontación.



8
De: Blanca Fecha: 2007-11-08 18:53

Sí coincido con usted en su primer párrafo. Es un hecho que en la práctica diaria hay mucha interración entre ciencia y religión. Y supongo que en gran parte viene por las distintas formas de entender el mundo, la éica, la justicia, las políticas sociales...

Por otro lado, ahora me doy cuenta de que al leer el fragmento que puse del libro de Llano se puede concluir muy bien, como usted concluye, que él es de los que exaltan los aspectos de la ciencia que pueden dar entrada a Dios y calla los que no. Pero no es así; me parece un libro escrito con mucha sinceridad y honradez. Por ejemplo, hablando del Big Bang, que usted menciona, explica claramente que ello no es ninguna demostración del hecho de la creación:

"Enre otras cosas, porque la creación, en todo caso, no es un 'hecho'. No es un acontecimiento situable en el espacio y en el tiempo, ya que es la propia creación la que da origen al espacio y al tiempo, y porque el mundo podría haber sido creado aunque no hubiera tenido [...] un comienzo temporal. El acto de crear no es un proceso, porque no hay nada intermedio entre el no-ser y el ser. No es un cambio, no es una mutación ni transformación, porque cuando se habla de 'creación de la nada' [...] no hay algo desde lo que se pueda crear: la creación es la innovación absoluta [...]. Para que no se me pase, señalaría de entrada algo que aquí juega un papel secundario. Ya he subrayado que la idea de la creación no depende de que el mundo haya tenido un principio. La creación tiene que ver con el 'origen' y no con el 'comienzo'. Los mejores filósofos medievales ya advirtieron que no es incompatible que un mundo creado existiera desde siempte, que no tuviera un momento cero. Por otra parte, el hecho de que efectivamente tenga un comienzo, como parece ser el caso, no lleva necesariamente a la realidad de la creación, porque podría suceder que estuviera suscitado por otro universo anterior".

Y basta, porque me estoy yendo por las ramas. Mi intención era explicar que precisamente porque el escritor me parece una persona sincera, honrada y documentada me sorprende mucho la afirmación que hace de las tendencias cosmológicas, los enfoques teístas y tal. ¿Es realmente así? ¿He de darle crédito?

Tampoco es mi intención iniciar un debate científico-trascendental-filosófico, pero son cuestiones que encuentro muy interesantes. Le agradezco, Sr. Vendell, la atención que me ha prestado respondiendo a mis comentarios. :-)



9
De: Vendell Fecha: 2007-11-08 19:19

Gracias a Vd, Blanca. Pero creo que decir que los hallazgos de la cosmología dan sustento a los enfoques teístas es, sobre todo, un acto de fe que nada tiene que ver con la honestidad, la sinceridad y la cultura ;-)



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