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2003-04-03

Bowling for Columbine


Un hombre entra en un banco y se dirige al mostrador.
- Quiero abrir una cuenta. Esa con la que regalan un fusil -, dice.
- Muy bien. Firme aquí -, responde la encargada. - A ver, deme su número de la seguridad social. Es que tenemos que verificar sus datos, ¿sabe?. mmmm muy bien. Ya puede elegir el modelo. ¿Cuál prefiere?
- Caramba, hay un montón de modelos. Este está bien, me gusta... ¿podría llevármelo ahora?
- Pues claro, ahora mismo se lo traen.

A los pocos minutos el hombre sale del banco con un fusil al hombro. Camina un rato y entra en el súper de la esquina. Se acerca a la zona de armería, junto a las lejías y los cestos de pesca y deposita el rifle sobre el mostrador. Pide unas cajas de balas; las paga, sale del súper y continúa caminando calle abajo hasta que le da por entrar en una barbería. Mientras el barbero le afeita, el hombre introduce balas en la recámara. A su alrededor nadie se inmuta. Al fin y al cabo, estamos en América y todo el mundo tiene el derecho de poseer un arma. Lo dice la Constitución.

En el año 2001 fallecieron por disparos de armas de fuego 11.127 estadounidenses. Los muertos por esta causa no llegaron a cien en Francia, Inglaterra o Canadá... por no hablar de Japón o Alemania, donde rondan los diez anuales. ¿Por qué en los Estados Unidos muere tanta gente por disparos? ¿Por qué hay tiroteos en los colegios? ¿Cómo es que un colgado y su hijastro se dedican a cazar homosapiens durante un mes en las calles de la capital? ¿Tienen respuesta estas preguntas?

Bowling for Columbine debería enseñarse en los colegios como base de un curso anual sobre civilización y violencia. La película nos muestra una realidad en la que uno no sabe si son más inexplicables los hechos o la percepción que de los mismos tiene la gente. Michael Moore rastrea las posibles causas de este minigenocidio. La naturaleza violenta del pueblo estadounidense, dicen unos. La facilidad con que se puede conseguir un arma y el enorme número de ellas que circulan por todo el país, afirman otros. La absoluta y desamparada pobreza que azota a las áreas urbanas; el deseo de seguridad absoluta y la desconfianza en las instituciones policiales, la tradición mal asumida, la compleja estructura racial de la sociedad americana, como dice el propio Charlton Heston, presidente de la Asociación Nacional del Rifle que cada vez que un perturbado masacra a sus vecinos en algún lugar del país acude raudo a montar un mitin en el que defiende la posesión de armas blandiendo un viejo fusil de trampero.The right of the people to keep and bear arms shall not be infringed

Moore destripa los lugares comunes de la muerte por arma de fuego. ¿Pasado violento? ¿Y qué decir de Alemania e Inglaterra (imágenes de Hitler y la India colonial), o incluso de España (de los Tercios de Flandes a la Guerra Civil, Cuba, Filipinas o Irak)? ¿Acaso no es la pobreza, patrimonio mundial de la humanidad? ¿Será cosa del ingente parque de pistolas y fusiles con que los canadienses cazan y pasean por el bosque sin agredir a sus paisanos? La cuestión de las razas se resuelve con una breve historia de América a la South Park. Por no decir que las razas ya no existen, que son un invento al que la ciencia hace mucho ha relegado al desván de los prejuicios para ignorantes.

Una de las ideas más brillantes de este magnífico texto visual es la idea del miedo. Los estadounidenses asisten cada tarde en las noticias a un despliegue de peligros y amenazas siempre acechantes. El criminal, un joven negro, entró en el domicilio de la víctima y la asesinó tras violarla; una pelea entre pandilleros provocó un tiroteo en uno de los barrios más castigados de la ciudad, Starsky y Hutch patrullan las calles de la metrópoli desmantelando las redes del narcotráfico... Mientras las tropas estadounidenses bombardean a la población civil de algún remoto lugar del planeta (son terroristas, las mujeres y los niños también, una amenaza para nuestro país), la clase media vive acojonada en guetos, armada hasta los dientes; pendiente no ya de ejercer sus derechos sino de evitar la muerte violenta a manos de un psicópata degenerado. Y mientras, se matan unos a otros si es que no mueren antes de gordos, ansiosos por pegar un último mordisco al hotdog de la vida antes de que alguien les agujeree el pellejo o cuestione unos ideales eternos fundamentados en el God que we trust.

Tienen miedo. Tanto que hasta nos lo dan a nosotros.

posted by vendell 09:47

5 Comments


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Comentarios

1
De: Martin Pawley Fecha: 2003-04-03 10:02

Me acaba de dar usted muchísima envidia...

¡¡¡¡¡QUIERO VER "BOWLING FOR COLUMBINE"!!!!!



2
De: Algernon Fecha: 2003-04-03 17:41

¡Es un documental impresionante!

Pobre Charlton Heston... me lo imagino con su rifle en Planet of the Apes o en The Omega Man... ha rodado demasiadas películas de esas :(



3
De: fernand0 Fecha: 2003-04-03 18:15

Cuidado con las cifras, Sr. Vendell, la población usaniana (su número) no es comparable con la de Alemania, o la de Francia (aunque imagino que las tasas de muertos aparecerán igualmente altas).

Por otra parte, en nuestro propio país _(aunque para el del documental, que no he visto, esté más cercano Canadá) es relativamente frecuente que, sobre todo en zonas rurales, haya armas de caza, y eso no provoca un aumento de muertes. Creo que la sola permisividad en la tenencia no explica la mortalidad.

Nuestros propios políticos andan jugando estos días con nuestro miedo: cuidado con las manifestaciones, que son peligrosas, cuidado con lo que decís, que no sois democraticos, cuidado ....



4
De: Vendell Fecha: 2003-04-03 20:57

Tiene razón en cuanto a las cifras, Fernand0, pero no era mi intención llevar a la confusión. En cualquier caso, el porcentaje de fallecidos por armas de fuego sobre el total de la población en EEUU supera multiplica por más de 10 el del resto de países mencionados.

Lo de la proliferación de armas está claro. El propio Moore se hace un viaje a Canadá donde hay tantas pistolas y escopetas como en su vecino del sur. Y ya ve la diferencia.

Lo del miedo es una de las revelaciones más estremecedoras de la película. Como decirlo... empieza a sonar a terreno conocido: inmigrantes, manifestantes, traidores, ignorantes...



5
De: rvr Fecha: 2003-04-07 01:09

La vi ayer y me encantó. Creo que hay cierta correlación no explorada en la película entre el miedo, la inseguridad y la religión. Es otra gran diferencia entre los países socialdemócratas y EEUU. No sé si para no ofender más de lo debido.

En todo caso, parece que la bibliotecaria decía que el documental era un tanto parcial a la hora de contextualizar ciertas opiniones.



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