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2003-06-12

El Cazo

Se dice que lo bueno de la democracia es que los cargos elegidos por sufragio universal representan a todos los electores. Debe ser cierto, porque en un país donde el fraude fiscal es endémico, no son extraordinarios los curas pedófilos y las cárceles están llenas de personas que por unos motivos u otros se ganan la vida con el choriceo (aunque seguramente sean más los que andan sueltos), es sano que podamos elegir a políticos que representen la sensibilidad de los delincuentes. Así han hecho los madrileños, que han tenido la suerte de identificar a los suyos a la primera de cambio.

Si esos dos sujetos fuesen la mitad de listos que de ambiciosos, en lugar de haber montado semejante taco habrían ejecutado el llamado plan maestro del cazoleo parlamentario (TM), que comparto con Vds. por si alguna vez se les presenta la ocasión. Supongamos (es un decir), que en una corporación municipal o parlamento de los muchos que tenemos, se da una situación como la del Ayuntamiento de Sada o la de la Comunidad de Madrid, donde la investidura del que manda depende de un único voto. El suyo. Viene entonces uno de los del partido perdedor de las elecciones y les ofrece, pongamos que 100.000 euros, a cambio de que el día de la votación les apoye de palabra, obra u omisión, dejando en la estacada a sus correligionarios. Acepten, no lo duden. Cojan la maleta, pongan la mitad de los cuartos a buen recaudo y preséntense el día de autos con la otra mitad en la maleta. Pidan la palabra y digan con calma: El otro día aquel señor de allí me dio esta maleta con 50.000 euros para que traicionase a mi partido y a quienes me han elegido. Acepté la maleta, pero sólo para desenmascararle, porque no pienso cambiar mi voto y además donaré íntegramente el importe del soborno al obispado de Valladolid para que dediquen el dinero a alguna causa benéfica. Tras el consiguiente revuelo y con un poco de suerte, el sobornante se pondrá de pie enrojecido por la ira: ¡Mentiroso! ¡Es Vd un mentiroso! ¡Le di 100.000 euros, no 50.000! Silencio en la sala. Vd no sólo habrá demostrado que su acusador efectivamente ha perpetrado el soborno, sino que además quiere descalificarle de la única forma que puede, acusándole de haberse quedado con una parte del dinero. Contraataque: Piensa el ladrón que todos son de su condición (recuerde que a las masas le chifla el refranero). Si a Vd le dieron 100.000 euros para sobornarme, le tendrá que explicar a sus mecenas qué ha hecho con la otra mitad, porque yo, desde luego, no la tengo.

Y que conste que el principal culpable es el que mete en una lista a un sujeto de esos. Porque si uno va al hospital y un médico le pierde un ojo a causa de un error sin ánimo de dolo, es el hospital quien responde de las indemnizaciones. ¿O acaso es que a base de ignorarla ya hemos olvidado lo que significa la responsabilidad política?

posted by vendell 04:51

6 Comments


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Comentarios

1
De: Martin Pawley Fecha: 2003-06-13 09:33

Ahí hay base para un buen guión de cine: el tipo se queda con la mitad de la pasta (por cierto, sea usted más generoso, que las inmobiliarias dan para mucho: métale un cero a esos euros!) y, evidentemente, decide largarse a Río para montar un restaurante de comida rápida al peso. Y, hala, por el Posto 9 a perseguir garotas el resto de sus días. La película no se ocuparía ya de esa parte (si esta tuviese éxito, nos plantearíamos hacer una continuación!); la película nos mostraría todos los minuciosos pasos que este hombre va dando: como se decide a aceptar la deshonesta proposición, como organiza su meticuloso plan, como saca todo a la luz, y finalmente, como se va del país cargadito de euros. El plano final, una vista de Río desde la ventanilla del avión. ¿Qué le parece una primera escena en plan largo plano secuencia por una abarrotada playa de Ipanema, con la cámara aproximándose hasta un tipo corriente, nuestro protagonista, en una tumbona? Luego, fundido en negro y el consabido flashback "Tres meses antes"...



2
De: Vendell Fecha: 2003-06-14 05:47

No, no, ese es el remake ;-). En la original Gregory Peck es el abogado del parlamento que intenta deshacer la madeja y Henry Fonda el político que se deja corromper por el magnate interpretado por Edward G, cuyo sicario J. Palance amenaza a GP para que abandone la investigación.



3
De: Cano Fecha: 2003-06-14 17:37

La verdad es que como historia, hace aguas por todos lados, nadie ha contado por aqui con el factor "mañana te levantaras con una cabeza de caballo en tu cama" o el consabido "beso mafioso"

El que pagó, que me consta quien es, es tan capaz de pagar 11.000.000.000 millones de pesetasa como de pegarle un tiro al tamayo y a la Saez sin contemplación alguna...

Una vez has pillado las pelas, mas te vale salir corriendo, yo en ese caso ya estaria ma o meno por sebastopol....



4
De: lgs Fecha: 2003-06-14 18:30

Eso es lo que quieren que pensemos ;)

La verdad, entre estas historias y el Hotel Glam, no da uno abasto.

Casi no da tiempo ni para leer.



5
De: Vendell Fecha: 2003-06-15 03:23

¿Quién es el que pagó, Cano?



6
De: Cano Fecha: 2003-06-15 07:05

Se dice el pecado pero no el pecador.....

XDDDD

Tranquis, en unos dias lo dira la prensa, solo puedo decir que hay mucha "F" en sus nombres....



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