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2003-07-05

Morir de gusto
Hace unos días hablábamos aquí de la efímera vida de las efímeras, insectos que mueren poco después de alcanzar su fase adulta, que dedican íntegramente al desenfreno copulativo renunciando a disfrutar de los paisajes aéreos a su alcance gracias a sus recién adquiridas alas. Follar y morir forman parte de la ecuación vital de muchas especies lo suficientemente descerebradas como para no planteárselo como la lucha mitológica entre eros y tanatos. Por eso, y sobre todo porque ha caido en mis manos Biología de la muerte de André Klarsfeld y Frederic Revah, no se sorprendan si en los próximos días encuentran por aquí diversas reflexiones sobre las alternativas que la vida ha desarrollado para dejar de serlo.

Hoy, y en homenaje al chico de moda, según acertada apreciación de Terisa, hablaremos de los ratones marsupiales australianos, algunas de cuyas especies disfrutan (es un decir) de una breve pero intensa actividad amatoria. Al llegar el momento, finalizado el invierno austral, estos ratoncitos enferman de sexo y dedican hasta doce horas diarias a empujar como leones, lo que les lleva en pocas semanas a una dulce muerte... irreversible. Según leo, este frenesí amatorio nada tiene que ver con las insinuaciones de las hembras, sino que está causado por el brutal aumento de las glándulas suprarrenales asociado a la sobreproducción de hormonas corticosteroides. Los animales adelgazan, dejan de limpiar su piel, están inmunodeprimidos y se vuelven cada vez más agresivos. Sufren severos problemas de digestión y con frecuencia desarrollan úlceras cuyas hemorragias les causan anemia. Esta decadencia se debe sin duda a la actividad sexual, ya que la mayoría de las alteraciones, si no todas, se previenen mediante la castración. Las alteraciones se manifiestan incluso si no hay hembras, aunque en mucho menor grado. Los machos no apareados pueden vivir hasta tres años en cautividad, es decir, tres veces su longevidad normal en la naturaleza, en la que ningún ratón marsupial llega a conocer nunca a su padre.

Pues eso, tómenselo con calma.

posted by vendell 03:39

5 Comments


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Comentarios

1
De: Algernon Fecha: 2003-07-05 03:56

* Glups *



2
De: terisa Fecha: 2003-07-05 05:41

Eres un provocador...
Admítelo



3
De: Vendell Fecha: 2003-07-05 18:40

Je je, Algernon, ¿a que le he acojonao?.

¿Provocador? ¿Acaso no es mejor morir así que vivir de esta manera (léase entonando con voz de Francisco)



4
De: not a pretty girl Fecha: 2003-07-12 07:05

Vuelvo a ser yo. Sigo leyendo post y cada vez me parece más y más interesante tu weblog. Lo linkearé en unos días ;)



5
De: Vendell Fecha: 2003-07-12 07:20

En general se hace más interesante hacia atrás, ya verá.



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